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Etiqueta: textos divertidos

Me siento cañón

Me siento cañón

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Ha llegado la vejez con idea de destruirme,
Pero ya me he puesto firme y con ella lucharé;
canonEl pasado ya se fue, sacó ida sin regreso
Y no conforme con eso se llevó mi juventud
Dejándome sin salud, feo, viejo y con sobrepeso.
Pero, creo que estoy sano: no soy persona achacosa
Aunque tengo varicosas y un tobillo se me inflama
A veces, cojo la cama porque me duele un riñón,
Me palpita el corazón, tengo dolor en los huesos, y
A pesar de todo eso: ME SIENTO COMO UN CAÑÓN.
Todos tenemos problemas, aunque piense lo contrario
Los juanetes y los callos me ponen en un dilema.
Cuando tengo alguna pena, siento una gran opresión.
Que me empieza en el pulmón y me llega hasta los sesos
Y a pesar de todo eso: ME SIENTO COMO UN CAÑÓN.
Yo pienso que estoy entero y lo voy a demostrar,

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Mentirita inocente

Mentirita inocente

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ESTO ES LO QUE PUEDE OCURRIR POR UNA MENTIRITA INOCENTE

Mi esposa y yo estábamos ya listos para irnos a la fiesta de Año Nuevo.
Prendí la lucecita de noche y la contestadora.
Tapé la jaula del loro y saqué la gata al patio.
Pedí un taxi al sitio más cercano, por si regresaba con aliento alcoholico .. rápido llegó.
Al abrir la puerta que da a la calle para salir, la gata que estaba en el patio, se metió como bólido a la casa y debido a que no podemos dejarla adentro porque siempre anda tratando de comerse al loro, regresé a la casa para atraparla y sacarla nuevamente al patio; subió rapidísimo las escaleras y la tuve que perseguir.
Mientras tanto, mi esposa va y se sienta en el taxi.
Como no quiere que el taxista sepa que no habrá nadie en la casa durante toda la noche, le dice al chofer:
«Mi marido viene enseguida; subió nada más a despedirse de mi mamá»
Unos minutos después, me meto al taxi.
«Perdón por la tardanza» dije mientras el taxi arrancaba.
«La muy estúpida estaba escondida debajo de la cama. La tuve que enlazar con una soga para sacarla, trató de
escapar pero la agarré por el cuello le dí unas sacudidas para que se calmara pero se comenzó a sacudir como loca, la tuve que envolver con una cobija porque la desgraciada me quería rasguñar, pero funcionó!!!, para evitar que se escapara la arrastré de los pelos por todas las escaleras y al fin la tire al patio!, de verdad que es un quilombo tener que batallar con ella cada vez que salimos».
Los ojos de mi mujer estaban desmesuradamente abiertos y… el taxista chocó contra un auto que estaba estacionado!….

(Gracias Trini)

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