Uno cree que sigue igualito

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Alguna vez nos ha pasado, que al mirar a otra persona de
nuestra misma edad, pensamos…: “Seguramente yo
no estoy tan vieja como ella o el , ni tampoco lo parezco.”

Bueno optimistas… lean esta historia.!!!

Mi nombre es Alicia y un día estaba sentada
> en la sala de espera del Odontólogo para mi primera
> consulta con él.
> En la pared estaba colgado su diploma, con su
> nombre completo.
>
> De repente, recordé a un muchacho alto, buen
> mozo, pelo negro, que tenía el mismo nombre, y que estaba
> en mi clase del liceo, como 30 años atrás..
>
> ¿Podría ser el mismo chico del cual yo estaba
> secretamente enamorada?
>
> Pero después de verlo en el consultorio,
> rápidamente deseché esos pensamientos. Era un hombre
> pelón y canoso, su cara estaba llena de arrugas y
> lucía muy viejo como para haber sido mi
> compañero de clase.
>
> Después que examinó mis dientes, le pregunté
> si había asistido al Liceo Morgan Park.
>
> Sí, Sí!!! ..contestó y sonrió con orgullo.
>
> Le pregunté: ¿cuándo te graduaste?
> Me contestó, en 1975. ¿Por qué me lo preguntas?
> Y yo le dije: ahora que recuerdo ¡ tú estabas en mi clase !
> El me miró detenidamente
>
> Y ENTONCES,
> ESE
> FEO,
> CALVO,
> ARRUGADO,
> GORDO, BARRIGON,
> CANOSO,
> DECREPITO, INFELIZ
> ME
> PREGUNTÓ:
> ¿ Y QUÉ MATERIA DABA USTED, PROFESORA?

(Gracias Picche)

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